Catedral Basílica de Ntra. Sra. del Rosario
Catedral Basílica de Ntra. Sra. del Rosario

Conforme a la organización de la Iglesia Católica del Rito Romano, toda diócesis debe dividirse en parroquias. La Parroquia es una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio. (Cf. Canon 515, 1)

Para facilitar la cura pastoral mediante una actividad común, varias parroquias cercanas entre sí se agrupan en decanatos (Cf. Canon 374). A su vez, los decanatos de la Diócesis de Culiacán se distribuyen en tres Zonas Pastorales: Norte, Centro y Sur.

El Decanato es una estructura indispensable en la pastoral de la Diócesis, que facilita la tarea evangelizadora de las parroquias. Más allá de la cercanía geográfica, las parroquias del decanato se caracterizan por compartir una cierta homogeneidad presente en las condiciones pastorales. Esto permite consolidar relaciones de mutua colaboración, con el objetivo de enriquecer la espiritualidad de comunión, intensificar la misión evangelizadora, compartir planes de pastoral parroquiales, elaborar líneas comunes de evangelización, establecer acuerdos vinculantes que concreten determinadas praxis pastorales, ser solidarios ante retos comunes y participar activamente en todas aquellas iniciativas que, desde las comunidades hermanas que lo integran, favorezcan y fecunden a toda la diócesis.

El Decano es un sacerdote nombrado por el Obispo Diocesano como coordinador del dinamismo pastoral del Decanato, y cuenta a su vez con el apoyo del Consejo Decanal, conformado por algunos sacerdotes, laicos y consagrados del decanato. Conforme a derecho (Canon 555), una obligación principal del decano ofrecer un seguimiento cercano a los clérigos de su distrito, especialmente aquellos enfermos o en situaciones difíciles, motivándoles a vivir de modo conforme a su estado, acudir a los medios de formación permanente, y cumplir diligentemente sus deberes.

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