Cristo_resucitadoPara saber

El Papa Francisco hizo una reflexión sobre lo que significa la Resurrección para nuestras vidas. Una cuestión siempre actual.

En la cruz, Jesús se ofreció a sí mismo tomando sobre sí nuestros pecados y murió por ellos. Con su Resurrección venció a la muerte y nos abrió el camino para renacer a una nueva vida. Así, la Resurrección del Señor no se limita a un acontecimiento pasado, sino que tiene repercusión en nuestro presente, hay algo nuevo para nosotros: somos liberados de la esclavitud del pecado y nos volvemos hijos de Dios, somos engendrados a una vida nueva.

Esto se realiza en el Sacramento del Bautismo. Cuando a los bautizados se les viste de blanco, es porque ahora son hijos de Dios. San Pablo dice: “Ustedes han recibido un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace exclamar:” ¡Abbá, Padre!” (Rm. 8,15).

Nuestra nueva condición de hijos de Dios es el mejor regalo que recibimos del Misterio Pascual de Jesús. Nos dice el Papa que “Dios nos trata como hijos, nos comprende, nos perdona, nos abraza, nos ama aun cuando cometemos errores…, el profeta Isaías dice que aunque una madre pueda olvidarse del hijo, Dios nunca nos olvida (cf. 49,15). ¡Y esto es hermoso!”.

Para pensar

El Papa nos invita a ser conscientes de nuestra dignidad de hijos de Dios y a comportarnos como tales: “Esto significa que cada día debemos dejar que Cristo nos transforme y nos haga semejantes a Él; significa tratar de vivir como cristianos, tratar de seguirlo, a pesar de nuestras limitaciones y debilidades”. Hemos de ser humildes y alejar la tentación de dejar a Dios a un lado para ponernos al centro nosotros.

Un periodista, Luis Moreiro de un diario argentino, relataba algunos detalles sobre la boda de su hija, que ofició el cardenal Bergoglio, ahora Papa.

La ceremonia era a unos 60 km de la residencia del arzobispo. Cuando, le llamaron para preguntarle a qué hora habían de mandarle un auto para llevarlo a la iglesia, el cardenal respondió: “¿Auto? No, yo voy en el tren”.

Después, al terminar la boda, le invitaron a que saliera junto con los novios, pero no quiso, y dijo: ‘los novios son las estrellas de la noche. El protagonismo y todos los saludos deben ser para ellos’. Se excusó amablemente, y se perdió por la puerta de la sacristía.

Para vivir

Nuestra relación filial con Dios, dice el Papa, no es como un tesoro que guardamos, sino que debe ser alimentado cada día por la escucha de la Palabra de Dios, la oración, la participación en los sacramentos, especialmente de la Penitencia y de la Eucaristía, y de la caridad. ¡Podemos vivir como hijos!

Solo comportándonos como hijos de Dios, sin desanimarnos por nuestras caídas, sintiéndonos amados por Él, nuestra vida será nueva, inspirados en la serenidad y en la alegría. ¡Dios es nuestra fuerza! ¡El Señor resucitado es la esperanza segura que no falla!

Ser cristiano no se reduce a seguir órdenes, sino que significa estar en Cristo, pensar como él, amar como Él; es dejar que él tome posesión de nuestra vida y que la cambie, la libere de las tinieblas del mal y del pecado: ¡Mostremos la alegría de ser hijos de Dios, la libertad que nos da al vivir en Cristo, que es la verdadera libertad, la que nos salva de la esclavitud del mal, del pecado y de la muerte!

Pbro. José Martínez Colín
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