“Yo creo que si tú eres despreciado, buscas a alguien a quien despreciar” comentaba el protagonista de un documental.

 En diferentes etapas de la historia hemos vivido ciertos extremos en las conductas de los seres humanos. Nuestro país, hasta hace pocos años se vivía un temor a poder expresar lo que se sentía. Este temor se vivía en todos los ámbitos de la sociedad; pero de repente, se empieza a vivir la época de la libertad de expresión, sin duda, un gran avance social que traía una gran esperanza a un pueblo que vivía con su voz censurada.

Los medios de comunicación a través de la historia han jugado un papel sumamente importante en la formación y consolidación de la sociedad. Pero también ellos se han envuelto en esta polaridad peligrosa: de ser víctimas de un régimen totalitario, se convierten en eso que despreciaban. Para muchos medios al perder su ética en la información que proporcionan se convierten en medios que deforman la cultura, la solidaridad de los pueblos y sobre todo, la tolerancia.

En definitiva, los medios de comunicación deberían de cuidar el trasmitir valores para la formación de una identidad nacional. Lamentamos que cada vez crece más, el número de programas de pésima calidad. Cada vez hay menos documentales y entrevistas que requieren un esfuerzo mental para que nos muestren una visión de los estratos de la realidad.

Lamentamos que muchos medios se enriquecen con el amarillismo de sus noticias atropellándose entre ellos para ver quien la publica primero.

Lamentamos que muchos conductores de noticieros reflejen  soberbia con la cual trasmiten sus “noticias” bajo el amparo de una empresa que los cobija con su complicidad y corrupción.

Lamentamos que crezcan cada vez más los periódicos cuyo único interés es comunicar violencia y muerte de una manera tan vulgar que hasta el lenguaje que utilizan ofende a una sociedad que sufre.

Lamentamos que algunos programas de TV se enriquecen llevando a hombres y mujeres de cualquier edad para ridiculizarlos y recalcarles sus desgracias a la vista de todos.

Este tipo de medios son los que dañan más a la sociedad, pues como decía Mark Twain: “Lo que causa problemas no es tanto lo que la gente ignora, como lo que saben y no es verdad”.

 

Pbro. Javier Antuna García
contacto@periodicologos.org

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