Septiembre para nosotros los mexicanos, por los contextos históricos de la Independencia de nuestro país, se ha caracterizado por el “amor a la Patria”.

Pero ¿qué es amar a la patria? Para muchas personas las respuestas giran en torno a la quema del castillo y los juegos pirotécnicos del 15 de septiembre por la noche para terminar con ese sabor “patriótico” de haber gritado: ¡¡¡Viva México!!!

El amor a la patria no se manifiesta con un sentimentalismo subjetivo que lleva a gritar poniendo el nombre de México en lo más alto. Si así fuera, viviríamos en un país envidiable para el resto del mundo, puesto que los mexicanos somos muy gritones. Diría el papa Juan Pablo II: “México sabe gritar….”

Pero de qué sirve gritar si somos un pueblo que vive mucha violencia, corrupción en todas sus esferas, que diariamente se secuestra a las personas, drogas por todas partes, falta de valores en las familias, educación deficiente y un largo etcétera….

Las palabras deben adquirir una identidad en quien las dice y en el pueblo en el cual que se dicen. Decir ¡¡¡viva México!!! Me compromete a ser un mejor ciudadano. Amar a la Patria es amarnos unos a otros. La Patria somos todos, la patria eres tú y es también tu hermano que tienes a un lado.

El deseo de que viva México no debe ser otra cosa que el deseo que todos tenemos de vivir en un México en paz, de vivir en armonía, de vivir con Dios en nuestros corazones.

Que importante y necesario sería que estas próximas fiestas patrias fueran un examen de conciencia para cada uno de nosotros para ver si de verdad estoy siendo parte de la solución para llegar a tener un México mejor o sigo siendo parte del problema de un México hundido en la violencia y la corrupción.

Recuerda, la Patria no es el país como tal, la Patria somos tú y yo que la formamos y la llevamos en nuestro corazón.

Pbro. Javier Antuna García
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