ceu copiaLa ciencia pura tiene también una valoración ética buena o mala. Si esto no fuera así no sería posible ni siquiera la ética. Por tanto así tenemos la posibilidad de un análisis ético del comportamiento de las ciencias.

Esto viene negado por algunos quienes sostienen la autonomía de la ciencia, por ejemplo aquellos que tiene el Proyecto Genoma y vienen afirmando en modo explícito que no hay una dimensión ética “el telescopio y el microscopio, no revelan partículas éticas”. Las ciencias empíricas reducen metodológicamente el campo de estudio a aquello que es medible, y en efecto así debe ser en estas ciencias, el problema viene cuando esto es aplicado a todo.

Debemos afirmar el respeto de la autonomía de cada una de las ciencias, pues son distintos sus campos de estudio. Pero debemos tener en cuenta que no sólo está la ciencia, sino el científico quien es el que hace la ciencia, el cual es un ser humano libre y responsable de las propias acciones. En cuanto la ciencia es una operación humana tiene valoración ética, pues siempre que hay actos humanos, hay una libertad y una responsabilidad.

Después de esta premisa hay una evidente Ética de las aplicaciones sobre todo en las ciencias biomédicas en cuanto hay una responsabilidad de los actos que se realizan con la salud humana.

Pero hay también una ética de la investigación aquí debemos recordar aquellos principios del finis operantis,  finis operationis y  finis operis.

El finis operantis es la intención del científico:

¿Por qué lo hace? esta intención tiene una connotación ética, aún si es una investigación.

El finis operationis/operis es la finalidad de la investigación y del producto:

Tiene también una valoración ética, en cuanto que, quien la realiza es libre y por tanto es responsable según el fin de la obra y el fin de la operación.

Por tanto tenemos el deber de una atención ética en la ciencia. Aquí solo nos hemos centrado en los fines, pero también se debe valorar los medios en el hacer de la investigación, así vienen a eco las palabras de Juan Pablo II: “No se debe hacer nunca ciencia sin conciencia”. No basta solo dar una reglamentación ética, sino también dar luces, porque se trata del bien de la persona y de la sociedad.

 
 
Pbro. Lic. Javier Antuna García
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